¡Quiero comer saludable! Tips para saber por dónde comenzar

¡Quiero comer saludable! Tips para saber por dónde comenzar

Hemos crecido con el pensamiento que comer saludable es difícil. Y más aún por la gran propaganda de comida rápida que nos encontramos día con día. Sumándole el poco tiempo con el que veces contamos; pero lo que, sí es un hecho, es que la alimentación saludable influye mucho en la salud en edades posteriores. Es por ello que aquí te compartimos algunos tips para ayudarte a comenzar y así, puedas formar nuevos hábitos en tu alimentación. 

  1. Calidad de productos en la despensa: 

La calidad de productos que tenemos en casa a veces son pequeños detalles que creemos no importantes, pero sí pueden llegar a hacer la gran diferencia. Es importante buscar productos que nos nutran, no solo que nos alimenten. Es decir que nos aporten nutrientes como lo son las proteínas, los carbohidratos, las grasas, vitaminas y minerales. Buscar opciones bajas en azucares (por debajo de 5 gr por porción) o sin azúcar sería una excelente opción. Al igual que productos bajos en grasas trans o grasas saturadas (por debajo de 10 gr por porción); productos ricos en fibra (más de 1 gr por porción). En calidad de proteína animal se pueden buscar opciones magras, es decir bajas en grasa, como lo son: pechuga de pollo, filetes de pescados, carne de res molida con 5% de grasa. Pero si te quieres poner más exigente, busca productos orgánicos y de libre pastoreo.

2.Snacks o colaciones: 

Es común que en una frecuencia alimentaria que se le realiza al paciente encontremos como colaciones en su vida cotidiana comida chatarra, tales como galletas, panecillos y en algunos casos, papas fritas. Algunos de los comentarios que nos decimos para justificar este tipo de snacks son lo practico que es llevarlo a todos lados. Pero en realidad si hay opciones totalmente saludables y prácticas, así como la primera opción que es fruta liofilizada. No pesa casi nada, es un paquete que puedes llevar a donde sea y sigue aportando nutrientes sobre todo vitaminas y minerales. Así mismo son bajas en calorías y son muy fáciles de transportar; Se puede buscar opciones de galletas sin azúcar y que ya hay en el mercado muchas opciones, o yogurt sin azúcar con alguna fruta liofilizada o fresca.

  1. Agua como bebida principal: 

El agua como acompañamiento de nuestras comidas hace mucho la diferencia, si bien se sabe que el agua nos ayuda mucho en algunas funciones dentro de nuestro cuerpo. El dejar de consumir refresco, jugos embotellados, tés azucarados y cambiarlos por agua natural, será un punto muy importante para reducir algunos riesgos de enfermedades crónicas en edades posteriores. Puedes optar por infusiones de frutas o tés sin endulzar.  Cabe mencionar que si buscas también mejorar la digestión, no mezcles tu agua con tu comida. Es decir, 20 minutos antes de tu platillo toma tu porción de agua y luego, 20 minutos después de comer volver a tomar tu bebida.

  1. Siempre vegetales en nuestro plato: 

El aumento de frutas y verduras en nuestra vida cotidiana mejorará de una manera significativa aspectos como nuestra digestión, piel, sistema inmune, entre muchas otras cosas. Siempre hay que tratar de incluir en nuestros tiempos de comida por lo menos 1 taza de verduras variadas. Podemos optar como postre la fruta, de esta manera supliremos este antojo dulce después de comer y sobre todo que nos sigan aportando nutrientes. 


Estos son algunos tips que se pueden implementar día con día y que son realmente fáciles y sutiles. Puede llevarnos tiempo en hacerlos hábitos, pero valdrá la pena. Recuerden que no se trata de prohibir alimentos, sino de saber qué comer y cuándo. Para requerimientos o porciones en específico acude con un profesional de salud capacitado.  

-LN. Andrea Reyes
Consulta nutricional / Materno-Infantil
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