¡Quiero comer saludable! Enfermedades y hábitos

¡Quiero comer saludable! Enfermedades y hábitos

A lo largo de los años ha tomado una gran importancia el término de “alimentación saludable”, no sólo como un tratamiento de alguna enfermedad en específico, sino también como una medida crucial de prevención ante ellas. Esto se debe a que enfermedades que antes sólo se presentaban en los adultos mayores ahora, aunado a una mala alimentación, se están presentando en niños. 

Una inadecuada alimentación incrementa mucho el riesgo de padecer enfermedades crónicas no transmisibles como: obesidad, diabetes mellitus, cáncer, dislipidemias, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, entre otras. 

La obesidad es la pandemia del siglo XXI, México se mantiene en el primer lugar en sobrepeso y/o obesidad infantil en el mundo, esto ha propiciado que el personal de salud realicé un mayor hincapié en la educación nutricional. De igual forma esto ha exigido mejores esfuerzos para concientizar sobre una buena alimentación desde preescolar, de tal forma que se fomente una alimentación saludable y por ende se reduzcan los casos de enfermedades relacionadas a temas alimentarios en años posteriores. 

Tener una alimentación saludable no sólo aspira a reducir el riesgo de enfermedades en edades futuras, si no que tiene un gran impacto en la vida actual, desde la energía con la que nos levantamos hasta nuestra concentración al realizar nuestro trabajo. 

Se considera “alimentación saludable” a aquella que es capaz de cubrir tus necesidades energéticas y nutricionales diarias para realizar actividades como respirar, dormir, caminar e inclusive hasta la actividad física o ejercicio que practiquemos. Hay 4 pilares en los que se construye una alimentación saludable.

Primero que nada debe ser completa, esto se refiere a que contiene todos los nutrimentos (carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales) y, al incluirlos estos nutrimentos, también incluye de paso todo tipo de alimentos. 

La alimentación también debe ser adecuada, esto implica que sea de acuerdo a tus gustos, cultura y acceso económico. Si la alimentación es inocua, su consumo no representa un riesgo para tu salud; y si es equilibrada entonces cada nutriente está dentro de la correcta proporción y distribución de porciones.

Llevar una alimentación saludable no es satanizar o prohibir ningún alimento. Es encontrar un balance y saber cómo introducirlo en nuestra dieta. La diferencia está en lo que hacemos día con día y que eventualmente lo volvamos un hábito. 

LN. Andrea Reyes 

Consulta nutricional / Materno-Infantil

  Créditos. @lnandrearmeza


Publicación más antigua Publicación más reciente